TRATAMIENTO DEL DUELO

Tratamiento del duelo

El duelo es el proceso de adaptación por el que pasan las personas que sienten que han sufrido una pérdida (muerte de un ser querido, ruptura sentimental, pérdida de un empleo, etc.).

Superar el duelo puede ser muy complicado. Suelen aparecer diferentes emociones (tristeza, rabia, angustia…) y pensamientos (soledad, culpa, desolación…) cuya intensidad puede ser muy discapacitante.

Para que el duelo no se vuelva patológico es necesario llegar a aceptar la pérdida; expresar aquello que se siente con el soporte de personas que ofrezcan consuelo; gestionar determinados pensamientos negativos; adaptarse a la nueva cotidianidad -asumiendo, si ello es necesario, nuevos roles- y recolocar emocionalmente a aquella persona o a aquello que ya no está para darse la oportunidad de volver a ser feliz.

Para conseguir transitar por el proceso de duelo de una manera natural y saludable muchas veces es necesario acudir a un psicólogo que acompañe a la persona doliente o, en el caso de que el duelo se haya cronificado o sus síntomas sean patológicos, realice un tratamiento psicológico.

Los duelos que más suelo tratar en mi consulta son: el duelo por la pérdida de un ser querido, el duelo por ruptura de pareja y el duelo desautorizado.

03-duelo

Duelo por la pérdida de un ser querido

Este tipo de duelo suele ser un proceso muy doloroso y delicado. Muchas personas que lo sufren creen que no van a poder superar el dolor, desolación y tristeza que sienten. Piensan que no van a poder vivir sin esa persona que tanto llenaba sus vidas o, incluso, sienten que la vida ha perdido toda razón de ser y que no quieren volver a disfrutarla. Otras, tras el shock emocional inicial, sienten rabia por no haber resuelto determinados conflictos con el sujeto que murió.

En realidad, el abanico de emociones y pensamientos que pueden desencadenarse por la muerte de alguien es infinito. Por lo tanto, la manera de asesorar y acompañar a la persona doliente tiene que adaptarse a este amplio abanico.

A la vez, es fundamental tener en cuenta el momento del proceso de duelo que está atravesando la persona doliente en el momento en el que llega a la consulta.

Y es que, durante el duelo, muchas veces lo que más cuesta es asimilar y aceptar la muerte del ser querido. Otras, expresar las intensas emociones que desgarran por dentro. En otros casos la persona llega a la consulta en un momento en el que no sabe qué hacer con su vida porque siente que no puede desenvolverse ni “funcionar” sin la persona que murió.

En mi consulta, atiendo a cada persona en función de todos y cado uno de estos aspectos.

Duelo por ruptura de pareja

La persona que pierde a la pareja por separación o ruptura puede sentir diferente tipos de emociones.

Puede que sienta que el mundo se ha acabado y que al vislumbrar el futuro simplemente no ve nada.

También puede tener emociones de rabia, rencor, odio… y pensar que la culpa de que la relación fuera mal fue del otro.

En otros casos, la persona se siente culpable y, además, se ve desamparada por no saber qué hacer y cómo desenvolverse sin esa pareja que durante años la acompañó en su trayecto vital.

En el caso de que se tengan hijos, surgen muchas inquietudes y dudas en relación a qué tipo de interacciones tener con la otra persona de manera que los niños lleven su propio duelo (por la pérdida de la familia unida) de la mejor manera posible.

Así pues, cada caso es diferente y, por lo tanto, el asesoramiento y acompañamiento que realizo en mi consulta se caracteriza por ser muy personalizado.

Duelo desautorizado

Se afirma que la persona pasa por un duelo desautorizado cuando el sentimiento de pérdida que tiene no es reconocido por la sociedad o sus allegados. Sus familiares y amigos suponen que no está sufriendo o no tiene que sufrir, por lo que los sentimientos, pensamientos y emociones de esta persona quedan silenciados a base de reprimir un intenso dolor que, para superarse, tendría que salir a la luz.

El hecho de reprimir este sufrimiento hace más probable que el duelo se cronifique o se vuelva patológico.

Un ejemplo de duelo desautorizado sería el de la madre que sufre un aborto espontáneo. A raíz de éste, no se da identidad a un hijo que nunca llegará a nacer pero al que ya se amaba y sentía vivo en el útero materno. Al igual que ocurre en cualquier otra pérdida, suele haber una gran necesidad de hablar de ella pero los allegados o amigos no estaban informados del embarazo o, si eran conocedores de la noticia, no se sienten cómodos preguntando sobre esta experiencia (muchas veces por miedo a sentir el sufrimiento ajeno).

Esto hace que la madre que ha sufrido la muerte prematura de su bebé, no reciba apoyo emocional y sienta un profundo dolor al pensar en que ya no tendrá el futuro que había imaginado y soñado… con su hijo. Lo mismo le ocurre al padre que pierde a su hijo por la misma causa.

Otro tipo de duelo desautorizado sería el de la persona que sufre la ruptura con su amante. La pérdida no es reconocida por el entorno porque la relación se llevaba en secreto o bien porque era mal vista. Consecuentemente, el sujeto doliente sufre su duelo en soledad y sin ningún tipo de apoyo emocional.

En el caso de duelos desautorizados el asesoramiento, acompañamiento o tratamiento que realizo en mi consulta, como en los otros tipos de duelo, es muy personalizado.

Contacto

Si deseas contactar con Marta Comadran Psicología (consulta ubicada en Mollet del Vallès), para concertar una cita o resolver alguna duda, llámanos al 644 211 437 o rellena el formulario.