¿Tienes dudas?

Cuando no nos sentimos bien y hemos perdido la capacidad de disfrutar de aquello que nos rodea, no entendemos qué es lo que nos ocurre o vemos claramente la causa de nuestras dificultades pero no sabemos cómo solucionarlas.

Puede que tengamos problemas que nos desbordan, que nos provocan dificultades a la hora de relacionarnos o que hacen que sintamos que la vida ha perdido sentido. O quizás presentemos determinados síntomas (ansiosos, depresivos…) y no sabemos cómo atajarlos.

Además, también se puede acudir a un psicólogo con el objetivo de potenciar el crecimiento personal, fortalecer las propias cualidades personales o adquirir nuevos recursos que nos ayuden a tener una vida más satisfactoria.

Los psiquiatras son médicos especialistas en trastornos psiquiátricos. Estudian y tratan los procesos biológicos que se relacionan con la salud mental. Intervienen mediante el uso de medicación.

Los psicólogos tienen estudios universitarios en psicología y se dedican a evaluar y tratar los procesos psicológicos que se relacionan con la salud mental y el bienestar personal. En concreto,  se centran en el pensamiento, emociones y conducta del sujeto. En psicoterapia, su objetivo es ayudar a la persona a comprender qué le ocurre y gestionar estas tres dimensiones (pensamientos, emociones y conducta) para conseguir mitigar el sufrimiento y lograr un mayor bienestar psicológico.

En ocasiones, psicólogo y psiquiatra hacen un trabajo conjunto, de manera que el primero se encarga del tratamiento psicológico y el segundo, del farmacológico.

En Marta Comadran Psicología, las sesiones van dirigidas a conseguir el bienestar psicológico del paciente/cliente. Para ello, se parte de un proceso de evaluación en el que se obtiene información para determinar la dificultad o problema concretos y sus causas. A continuación, se marcan objetivos terapéuticos, en función de los cuales se traza un plan terapéutico dirigido a alcanzarlos. Siguiendo este plan a lo largo de las sesiones, el paciente/cliente aprende a gestionar o controlar su problema mediante determinadas técnicas y tareas terapéuticas.

Al finalizar la terapia o asesoramiento, una vez alcanzados los objetivos, se le dan al paciente una serie de herramientas, pautas y estrategias de afrontamiento relacionadas con el proceso que se ha seguido, para que pueda continuar sintiéndose bien en el futuro.

Dependerá del caso y se determinará a partir de la evaluación y de los objetivos terapéuticos que se vayan consensuando. Sin embargo, uno de los objetivos es que la mejora empiece ya desde la primera sesión y que la duración del tratamiento venga determinada por las necesidades personales.

Normalmente suele ser de una sesión por semana. A medida que la persona va mejorando, se van espaciando las sesiones. Una vez finalizada la terapia psicológica, pueden realizarse sesiones de seguimiento (normalmente a los 3, 6 y 12 meses) para comprobar que los cambios alcanzados se mantienen en el tiempo. Cuando el paciente/cliente ya ha resuelto su problema o dificultad, siempre estaré a su disposición por si quiere hacer alguna sesión de refuerzo o perseguir nuevos objetivos de mejora si así lo requiere. De todos modos, empezar a ir al psicólogo no significa que se acabe acudiendo a éste durante mucho tiempo: las terapias o asesoramientos psicológicos también pueden ser procesos puntuales y breves en el tiempo.

El paciente nunca se va a sentir juzgado. Las sesiones son el espacio del paciente, su espacio. Se va a sentir escuchado y aceptado, pues este es el punto de partida para poder comprenderlo y, de esta manera, ofrecerle un servicio de calidad que esté adaptado a sus necesidades personales.

En Marta Comadran Psicología cumplimos los requisitos para tener una conexión fluida y de calidad. Algunos de estos requisitos son: ancho de banda que garantiza una alta calidad para las videoconferencias, equipo necesario (velocidad del procesador adecuada, auriculares con micrófono de alta calidad, webcam de alta definición, etc.) y estrategias de acción que optimizan la conexión (el ordenador que se utiliza solamente está destinado a las videoconferencias, se desconectan el resto de dispositivos USB…).

El cliente también tiene que cumplir unos requisitos mínimos, pues el compromiso que asegure una buena conexión debe existir por ambas partes. Estos requisitos mínimos están detallados en la misma web de Skype.

De todas formas, si en la primera sesión se detectara una conexión de mala calidad que hace que la terapia on-line no sea factible, se devuelve el dinero o se busca una solución alternativa.

La confidencialidad está totalmente garantizada en las sesiones presenciales y por videoconferencia. El secreto profesional y la confidencialidad son puntos que se recogen en el código deontológico del psicólogo y, por lo tanto, es un deber para el profesional. En relación al intercambio de correos electrónicos, utilizamos todos los medios que están a nuestro alcance para que la seguridad sea la máxima posible. Sin embargo, tenemos que ser conscientes de que Internet, como todos sabemos, no es una red de comunicación 100% segura.